Bienvenido al sitio oficial de Dakota Johnson Argentina! Tu mejor y más actualizada fuente de informacion sobre Dakota Johnson en Español. Aquí encontrarás todo tipo de noticias, apariciones, proyectos, cada detalle de su trabajo, entrevistas traducidas y una galería de fotos. Somos un sitio de fans no oficial y sin fines de lucro, sin ninguna conexión con Dakota, su familia ni sus representantes. Esperamos que lo disfrutes y que vuelvas a visitarnos con frecuencia!



Para la décima portada de Hollywood Authentic, Dakota Johnson conversa desde Londres en una entrevista íntima con el fotógrafo Greg Williams. Habla sobre su infancia en una familia de Hollywood, cómo aprendió a confiar en sí misma y por qué Sean Penn la llama ‘la máquina de la verdad’. Además, comparte detalles de sus últimos proyectos, Materialists y Splitsville. Lea la entrevista completa y traducida:

“Esto es muy del viejo Hollywood” digo mientras fotografío a Dakota Johnson recostada en un baño de mármol en una suite del recién inaugurado Chancery Rosewood Hotel en Grovensor Square, Londres. El edificio es la antigua embajada de Estados Unidos (con un águila dorada en lo alto del tejado) y Dakota lleva un vestido de Annie’s Ibiza, con plumas blancas que caen en cascada por el suelo.“¿En serio?”, bromea, con un anillo de diamantes con forma de gato de Boucheron brillando en su dedo. “Así estoy yo un martes cualquiera…”.

Es la primera semana de julio y Dakota voló a Londres desde el Festival de Cine de Karlovy Vary en Praga, donde se proyectaron sus películas Materialists y Splitsville, y esta última recibió el premio del presidente. Se reunirá conmigo en este edificio histórico para contarme algunas de sus propias historias. Ahora es fundadora de una productora, TeaTime Pictures, además de actriz y figura destacada de un club de lectura. Es hija de actores de cine (Melanie Griffith y Don Johnson) y nieta de una estrella de Hitchcock (Tippi Hedren). El viejo Hollywood parece correr por sus venas, por la forma en que se mueve por el mundo. “Creo que me comporto como yo misma. También crecí rodeada de mi madre, que es actriz, y de mi abuela, que también lo es, y la forma en que se mueven y se relacionan con la gente es muy intensa. Supongo que debo de haber absorbido un poco de eso. Pero intento no intentar ser nada”.

¿Tiene una relación cercana con su abuela? “La vi el Día de la Madre. Y trato de llamarla todas las semanas. Ya sabes, tiene 95 años, pero ahora está muy a la moda. Se hace las uñas largas. Y la última vez que la vi, las tenía de color verde marmolado. Y llevaba labial rojo y sombra de ojos roja. Era un look muy llamativo. Y una remera verde teñida con leones y tigres por todas partes…”. Hedren es famosa por su dedicación al bienestar animal, por haber creado los santuarios de grandes felinos de California, la Fundación Roar y la Reserva Shambala, por aparecer en la película Roar y por tener una colección de animales que viven con ella en su casa. En 1971, fue fotografiada para la revista Life mientras pasaba el rato en su casa con Neil, un león macho de 180 kg que paseaba por su piscina y su cocina, y compartía cama con Melanie, que entonces era una adolescente. “En su momento cumbre, tenía 70 leones y tigres que había rescatado, y dos elefantes. Tenía un leopardo negro que tenía tres patas y se llamaba Boo. Y tenía serpientes. De todo. Simplemente rescataba a estos animales”, dice Dakota. “Cuando yo nací, ya no estaban en sus recintos. Pero mi mamá creció con ellos en casa. Si voy ahora a la reserva, hay algunos leones que, si me apoyo en la cerca, se frotan contra mí. ¿Quién sabe lo que va a pasar en la vida? Quizá herede algunos leones y tigres….”

Mientras se comienza a cepillar los dientes, le pregunto por su relación con Londres, una ciudad que su abuela visitaba seguido y que es una parada habitual en sus viajes desde que debutó como actriz en la película The Social Network. “Me encanta Londres”, me dice a través de la pasta de dientes. “De hecho, viví acá de niña. Mi mamá y Antonio [Banderas] se casaron acá y vivimos acá. Mi hermano y yo teníamos tutores. Y crecí con dos niñeras irlandesas. Vivíamos en una casa donde yo tenía una habitación en el ático, me encantaba”. Aunque filmó la adaptación de Austen Persuasión en la capital, ahora la visita principalmente para promocionar su trabajo. Le pregunto en qué está trabajando ahora. “En mí misma”, sonríe a través del espejo.

En realidad, parece estar inmersa en varios proyectos, sobre todo los que está produciendo con TeaTime. Acompañar las películas desde la producción hasta el estreno, darles forma y contribuir al debate sobre el cine es algo que, según ella, le resulta estimulante. “Sabes, cuando ocurre algo en tu vida, y eso desbloquea una parte de tu cerebro y tu creatividad, y pensas: “Dios mío, sabía que estabas ahí, pero no sabía cómo acceder… Siento como si se hubiera activado un interruptor y estoy muy inspirada todo el tiempo. Pienso constantemente en el desarrollo y el paisaje interior de las mujeres de todas las edades”. Esa pasión la lleva a leer sobre psicología junguiana en este momento. “Hay un libro de Robert A. Johnson titulado She, que trata sobre la psique femenina. Tengo muchas ganas de contar historias sobre la verdad de las mujeres, y creo que hay muchas verdades. Como, ¿por dónde siquiera empezar? Hay una película que voy a hacer en la que va a participar mi amiga Vanessa Burghardt. Es una actriz, artista y música increíble, y es autista. Escribió una película sobre su vida como chica autista. Es bastante increíble”.

Recuerda claramente el catalizador de esta obsesión, pero me dice que no quiere contarme los detalles. “Vi algo suceder y estuve obsesionada con eso durante días. Todavía lo estoy. Pienso en eso todo el tiempo. Creo que probablemente escribiré sobre eso o lo pondré en algún tipo de película. Normalmente me inspiro en las ideas de otras personas. Esto fue algo nuevo para mí. No sé muy bien qué hacer con todos estos pensamientos, sentimientos e imágenes. Todavía no tengo suficiente confianza en mi capacidad para escribir. Creo que tengo que dejar de ser una perra al respecto! Siempre me sentí inspirada por los personajes que escriben otras personas, y ahora me siento inspirada por estas cosas que existen en mi corazón, en mi cabeza y en mi alma. Estoy llena de ideas.” Le pregunto si esto le parece una evolución artística. “Sí. Siento que estoy aprendiendo y cuestionándome a mí misma para poder crecer y evolucionar”.

Decidimos dar un paseo en un precioso Bentley clásico que me prestaron, en homenaje a la época que su abuela pasó en Londres, cuando saltó a la fama internacional gracias a sus papeles protagonistas en las películas de Hitchcock, The Birds y Marnie. Hedren se quedó en Londres mientras filmaba la última película de Charlie Chaplin, The Countess from Hong Kong, en Pinewood, junto a Marlon Brando y Sophia Loren. Nos subimos al Continental R-type plateado de 1952 y damos una vuelta por las calles de Mayfair. “Esto me hace amar aún más Londres”, dice Dakota con entusiasmo. “Hoy es uno de esos días perfectos y gloriosos en Londres. Es simplemente encantador. Mañana probablemente va a ser un día bochornoso y lluvioso, y yo voy a decir: “Oh, este es uno de esos días perfectos, bochornosos y lluviosos de Londres…”. Le encanta el coche y le pide al conductor que toque la bocina. “Es la bocina más bonita que escuché. ¿Te imaginas si sonara así en New York? La gente sería mucho más feliz”.

Antes de que pueda preguntarle nada más a Dakota, ella está hablando con el conductor, logrando que él se abra y le cuente detalles sobre su familia. «¿Cómo lograste sacarme todo eso?” se maravilla él mientras gira hacia Piccadilly. «Es mi don», se ríe Dakota. «Es algo que simplemente pasa. Creo que la gente se siente segura conmigo. Sean Penn me llama la máquina de la verdad. Cuando estábamos filmando Daddio juntos, se le ocurrió eso. No aguanto las tonterías, ¿sabes? Si alguien dice tonterías, simplemente digo: “Bien, encantada de conocerte. Adiós”. Y no me gusta mucho la charla trivial».

Dakota tiene fama de decir la verdad y no andar con vueltas: el influencer Blakely Thornton la llama ‘pequeño demonio caótico caucásico’ por su rechazo a ser otra cosa que ella misma en las entrevistas. Me pregunto si siempre fue así, tan segura de sí misma, y ella niega con la cabeza. “Tuve que aprenderlo por mí misma, sin duda. Tuve que aprenderlo por las malas. Yo también fui adolescente, ¿sabes? Y esa es, por supuesto, la época en la que creo que lo intentas todo. Intentas: ‘¿Quién soy yo?’. Pero luego es muy agotador. Prefiero conocerme cada vez más y ser lo más única posible. No quiero intentar ser otra cosa.”

Esa confianza es algo que la llevaría a dirigir, y Dakota comenzó a recorrer ese camino dirigiendo un video musical. A finales de este año espera dirigir la película que está produciendo para Vanessa Burghardt. Pero se muestra reacia a decir que está dirigiendo una película. “No sé por qué no quiero decir: ‘Estoy dirigiendo una película’. Es solo algo que estoy haciendo con mis amigos y con gente increíble y con mucho talento, y lo estamos haciendo juntos”.

Nos dirigimos a The Wolseley para tomar un martini y caviar (que la actriz, alérgica al gluten, come sobre rodajas de pepino). Le pregunto cómo fue crecer con Antonio Banderas como padrastro (sus padres se separaron en 1994 y Melanie se casó con Antonio en 1996) y qué le pudo haber enseñado él. “Ya no están casados, pero yo diría que sigue siendo mi padrastro. Es muy disciplinado a la hora de prepararse para las películas y sus papeles. Pero también a la hora de cuidarse. Siempre está calentando la voz y el cuerpo. Es muy disciplinado con la dieta y el ejercicio. Siempre está estudiando películas y teatro. Está obsesionado con el teatro”. ¿Es esa disciplina algo que influyó en Dakota?Creo que sí. Soy muy disciplinada con mi salud y mi bienestar. Soy muy mala con los mensajes de texto y los correos electrónicos!”.

¿La dedicación de Antonio a su arte le dio el impulso para crear su propio plan creativo a 10 años? “Solo quiero seguir la dirección de mi alma y mi corazón”, dice Dakota. “No tengo un plan de 10 años ni uno de 5”. ¿Qué perspectiva le dió el haber crecido en la industria del cine con padres actores? “Quizá la sensación de no tomarlo tan en serio y también saber que todo podría desaparecer en cualquier momento. Todo es una tontería. Quiero decir, es serio, pero también es una tontería. Me lo tomo en serio, pero no me tomo a mí misma en serio. Al crecer en este mundo, lo llevo observando tanto tiempo que me parece ridículo, pero también estoy enamorada de ello. Así que es divertido y, a veces, agotador, doloroso y difícil. Ya sabes, cuando no consigo un trabajo que realmente quiero. Y eso pasa todo el tiempo. Pero simplemente te acostumbras.”

Encontramos nuestra mesa en el restaurante y pedimos martinis de gin con un toque especial mientras Dakota reflexiona de nuevo sobre el lado difícil del negocio del cine. “Algunas personas simplemente tienen un genio creativo en sus mentes. Pero muchos de nosotros pasamos por ciertas dificultades o traumas. Por ejemplo, yo voy a terapia desde los cuatro años. Porque mi familia era muy famosa. Mis papás eran muy famosos. Siempre soy cautelosa al hablar de ellos, porque no quiero sacar a la luz su vida personal. Pero también siempre estaba en la prensa. Ambos luchaban contra la adicción, lo cual no es ninguna novedad para nadie. Y creo que crecer en una familia muy pública con eso pasando dentro de casa fue todo un reto. Pero me llevó por un camino de gran curiosidad por desarrollarme a mí misma, aprendiendo, creciendo y cuestionándome constantemente para poder crecer y sanar”.

Compartimos una carne y langosta, y Dakota me cuenta más sobre su experiencia como productora y por qué le resulta tan inspiradora. “No solo puedo seleccionar lo que hago, sino también a las personas con las que trabajo, y asegurarme de que todos se lleven bien, colaboren y sean amables. Y si no es así, puedo decir: ‘Esto no funciona para nosotros. Te deseo mucha suerte’. Así que ayudo a crear el mundo, obviamente, de la película para los guionistas y directores. Y luego construyo a su alrededor un equipo de personas que los protegen, los animan y los apoyan. Simplemente no me gusta estar en sets donde nadie sabe lo que está pasando, y eso pasa muy seguido. Y es horrible. Te hace sentir inseguro como actor. No podes hacer tu trabajo, y es lo peor. Como, este modelo de negocio no funciona, y podría ser mejor”. Aunque TeaTime no tiene un mandato, Dakota tiene claro el tipo de arte que quiere hacer. “Me gustan las películas que son provocativas en algún sentido: emocional, intelectual o visualmente. Y me gustan las películas que tienen personajes femeninos explosivos, moderados, complejos o tranquilos. No es: sexy, rubia, 24 años, usa lentes, así que es inteligente y nerd. Como: ‘Es sexy, pero no lo sabe'”.

Dakota siente que nunca encajó perfectamente en un perfil de casting. “Creo que la industria puede estar un poco confundida conmigo, así que lo agradezco. Me gusta eso. Creo que saben que puedo hacerlo bien en una comedia. Saben que puedo hacerlo bien en cualquier sentido. Pero hay películas que me encantaría hacer, como The Lost Daughter, Suspiria, A Bigger Splash o The Peanut Butter Falcon. No sé qué espera la gente de mí. Ninguna actriz es solo una cosa, pero ninguna mujer es solo una cosa…”

Cuando terminamos de cenar, Dakota se cambia en la parte trasera del coche, frente al Ritz, y se pone un vestido plateado con flecos que se mueve como el agua. Ya oscureció y caminamos hasta una esquina bajo un poste de luz para captar el baile de la luz sobre ella mientras se mueve. “Siento que esta esquina me favorece”, bromea mientras da vueltas y los automovilistas que pasan le gritan palabras de aliento desde las ventanillas de sus coches. “Este es mi nuevo trabajo!”. Mientras caminamos en el ocaso, vuelvo a sacar el tema del trauma del que Dakota hablaba antes y le pregunto si hay una edad a la que vuelve ahora, el origen de su estructura psicológica. “Si vuelvo a una edad, es a los cuatro años”, dice decidida. Cuando le pregunto si las circunstancias son un secreto, asiente con la cabeza. “Todo es un secreto en mi vida, lamentablemente. Ojalá pudiera contarlo todo, pero no puedo. Creo que algunos artistas son capaces de decir: ‘Pasó esto, pasó aquello y por eso pasó lo otro’. Y yo no puedo. No es porque mi familia sea conocida, sino porque, sinceramente, creo que no es asunto de nadie”.

¿Es importante la inocencia infantil para su oficio? “Todo es un juego. Es fingir. Así que tenes que tenerla. Respeto mucho a los actores que lo hacen todo el día. Y yo simplemente no puedo. Me da risa. Todo me da risa. Incluso las escenas en las que estoy devastada me dan risa. Porque es ridículo. Siento que el juego infantil significa estar abierto al universo, a la inspiración y a la imaginación. Para mí, si me concentro demasiado en algo y tengo que comportarme de una determinada manera, no consigo hacer bien mi trabajo. Así que tengo que hacer ambas cosas. Tengo que estar concentrada, pero también dejar que las bobadas fluyan” —se corrige mientras el vestido brilla en la semioscuridad. “No son bobadas. Es magia”.

Volvemos al Bentley para dar un paseo por el Támesis y me recuerda a un viaje en coche por Londres con Dakota en 2016. Ella estaba nominada al premio Rising Star de los BAFTA y compartimos coche desde el hotel hasta el evento. “No gané”, sonríe. “Fue como cuando no me admitieron en Juilliard. De todos modos, no quería ir a la universidad. En lugar de eso, me puse a trabajar. Mi papá me dijo que si no iba a la universidad —le gusta decir esto en la prensa, así que voy a citarlo—, me dejaría de pagar. Así que le dije que solo solicitaría plaza en una universidad, y fue Juilliard. Me concedieron una audición. Fui con otros 200 chicos y tuvimos que hacer unos ejercicios de calentamiento en grupo. Y yo pensaba: ‘A la mierda con esto’. Y me pidieron que cantara. No sabía que había que preparar una canción. Así que no tenía ninguna preparada. Pero acababa de salir el álbum In Rainbows de Radiohead y tenía la canción Nude metida en la cabeza… que es imposible de cantar si no sos Thom Yorke y una elección horrible para una audición. Así que la cagué de verdad. Se supone que tenes que ir y que te pidan otra audición, pero me dijeron: ‘No vas a tener otra audición’. Y yo dije: ‘Me parece justo’. Así que me mudé de casa.”

Su mudanza de la casa familiar para vivir sola fue facilitada por una supermodelo. “Estaba en un aeropuerto con mi mamá, que obviamente es una persona famosa. Nos encontramos con Naomi Campbell cuando yo tenía 16 años y le dijo: ‘Tu hija debería ser modelo’, porque yo era desgarbada, flaca y con un aspecto raro. Y yo le respondí: ‘Sí, debería, debería, debería, debería’. Porque quería ganar dinero para poder irme de casa. Así que llamó a Ivan Bart, de IMG, y firmé con la agencia. Luego hice dos trabajos con los que gané suficiente dinero para mantenerme hasta que encontré un trabajo. Así que me mudé de casa a los 18 años con mi perro Zeppelin y me mantuve sola”.

No volvió a modelar, pero sí vivió la vida de una actriz en apuros mientras intentaba abrirse camino. Vivía en un departamento ‘horrible’ en West Hollywood, le robaban el coche constantemente y tenía cucarachas. Ahora baila al ritmo de No Broke Boys, de Tinashe, en su teléfono a orillas del Támesis, bajo la Somerset House. El London Eye le guiña el ojo al otro lado del río. “Siento que, en cierto modo, siempre pertenecí acá, y aún no sé dónde es mi lugar”, dice sobre Londres. “Siempre me atrae. Y viviría acá si fuera necesario. Y quizá lo haga. Para mí, Londres es el centro del mundo. Hay una mezcla increíble de gente y, al mismo tiempo, se siente alejado del mundo. La mayoría de mis músicos favoritos son del Reino Unido, como Led Zeppelin, los Stones, los Beatles, Blur, Oasis y Pulp… la lista sigue.” dice riendo y apoyándose en el auto. “Y estoy sentando mi culo en un Bentley. ¿Sabes, como en Betty Blue, cuando dice: ‘Estoy calentando mi culo’? Pues yo estoy calentando mi culo.”

Ya es tarde, es hora de ir a la fiesta de estreno de un amigo en común. Volvemos al coche y seguimos charlando mientras nos dirigimos a Claridges. Dakota es una persona franca y noto que esa franqueza se refleja en sus dos últimas películas. En Materialists, de Celine Song, Dakota interpreta a una casamentera de New York que se debate entre dos opciones románticas: el millonario Pedro Pascal y el actor sin un centavo Chris Evans, y habla con sinceridad sobre el papel que juega el dinero en el amor. En Splitsville, dos parejas casadas exploran las relaciones abiertas con una franqueza desarmante. “Creo que como actriz soy bastante franca, pero me atraen los cineastas y los guionistas que son muy honestos, brutalmente y radicalmente honestos en sus guiones. Así que la franqueza es algo inherente. Me resulta provocativa y me hace sentir viva. Me hace sentir vista. Veo que la gente se siente atraída por películas que son un poco más directas, que no eluden la verdad de la vida y el amor. Materialists es sin duda franca en un sentido, y Splitsville lo es en otro. Pero, en realidad, creo que se trata simplemente de honestidad. Creo que hay muchos caminos honestos hacia el amor, y no importa cómo sean, siempre y cuando todos sean felices y no hagan daño a nadie. Me parece interesante que estas películas se estrenen con unos meses de diferencia. Pero es que me interesa mucho el amor y las relaciones, y cómo la gente elige amar a los demás. Estamos entrando rápidamente en una fase de la humanidad en la que algunas personas tienen la suerte de ser realmente ellas mismas, de amar como quieren amar, de ser fieles a sí mismas y honestas consigo mismas. Solo quiero intentar representar la inmensidad de la condición humana en el cine. Materialists es: ‘¿Con quién te casas?’. ¿La persona que representa la vida que crees que querés, o la persona que quizá no tenga todos los bienes materiales, pero que te ve tal como sos, te ama y te quiere por completo?. Splitsville es: ‘¿Cómo vivís realmente tu vida y te comprometés con otra persona sin reglas ni límites innecesarios?’. Y ninguna de las dos es la respuesta correcta. Es simplemente: cada uno a lo suyo. A ella, lo suyo.”

¿Crees que hay una respuesta correcta? Le pregunto al llegar a la fiesta. Ella me sonríe con esa picardía que la caracteriza mientras las luces de la calle iluminan su rostro. “No creo que haya una respuesta correcta en absoluto…”

Fotografías y entrevista de Greg Williams.

Entrevista originalmente publicada el 22 de Agosto, 2025.

Fuente | Traducción y adaptación por DJARG